HSM Inspiring Ideas Bookmark and Share
William Ury - Columnista invitado
El Poder de un NO Positivo
William Ury, quien dirigirá el World Negotiation Forum en Septiembre, nos presenta un anticipo de sus ideas.

Hace veintisiete años, con Roger Fisher escribimos un libro titulado Getting to Yes, centrado en cómo llegar a un acuerdo que beneficie a las partes involucradas en una negociación. Creo que llegó a ser un best-seller internacional porque le recuerda a la gente los principios del sentido común, que seguramente conocen pero a menudo olvidan aplicar.

Sin embargo, con el transcurso de los años me di cuenta de que “llegar al sí” no sólo es la mitad de la ecuación, sino además la mitad más sencilla. Tal como dijera uno de mis clientes, presidente de su compañía: “Mi gente sabe cómo llegar al sí; ése no es el problema.

Lo que les resulta difícil es decir No”. O, como señalara el ex primer ministro británico Tony Blair: “El arte del liderazgo no es decir Sí, sino decir No”.

En realidad, poco después de la publicación de Getting to Yes apareció una caricatura en el Boston Globe. Un hombre vestido de traje y corbata le pedía a un librero que le recomendara un buen libro sobre negociación.
“Éste es muy popular”, le dijo el librero mientras le entregaba una copia de Getting to Yes. “Un Sí no era lo que tenía en mente”, respondió el cliente.

Una conversación con el conocido inversor Warren Buffet fortaleció en mí la importancia del No. “No entiendo todo esto del Sí —me dijo—. En mi rubro de negocios, la palabra más importante es No. Estoy todo el día mirando las propuestas de inversión, y digo No, No, No, No, hasta que encuentro exactamente lo que estoy buscando. Y entonces digo Sí. Todo lo que tuve que hacer fue decir Sí unas pocas veces en mi vida, y con eso hice una fortuna.” El No es la clave para definir su enfoque estratégico y, por consiguiente, todo Sí importante puede requerir miles de No.

Con el tiempo entendí que el principal obstáculo para llegar al Sí es aprender a decir No de la manera adecuada.  A menudo nos resulta difícil decir No cuando queremos hacerlo, y sabemos que deberíamos. O lo decimos, pero de una manera que frena el acuerdo y destruye las relaciones. Cedemos a las exigencias inapropiadas, a la injusticia y hasta al abuso, o nos embarcamos en una lucha destructiva en la que todos perdemos.

Para salir de esta trampa, debemos adoptar lo que llamo un “No positivo”. A diferencia del No tradicional, que empieza con No y termina con No, el No positivo empieza con Sí y termina con Sí.

Decir No de manera positiva significa, primero, decirnos Sí a nosotros mismos, y a nuestros valores más profundos. Cuando John, ejecutivo de una empresa familiar al que conozco, tuvo que decirle No a la exigencia de su padre (y jefe) de que se ocupara del negocio durante el feriado de Navidad por enésimo año consecutivo, recurrió a un Sí más profundo a su familia y al respeto por su persona. Le dijo a su padre: “Mi familia me necesita y me propongo pasar con ellos las vacaciones de Navidad”.

A continuación, John fijó un límite  claro, en un tono respetuoso: “No voy a trabajar en esta Navidad”. Sin embargo, no terminó con ese No sino con una propuesta positiva. Le explicó a su padre cómo organizaría el trabajo en la oficina para que se hiciera todo lo que debía hacerse, mientras él destinaba el tiempo que necesitaba a su familia.

Conclusión: el No positivo es una secuencia Sí-No-Sí. El primer Sí expresa las necesidades y los valores de la persona, el No consolida su poder, y el segundo Sí afianza su relación. La clave está en el respeto, tanto a nosotros mismos como al otro.

El No positivo representa un matrimonio entre las dos palabras esenciales del idioma: Sí y No. El problema actual es que divorciamos a nuestros Sí de nuestros No. Sí sin No es contemporizar, mientras que No sin Sí es declarar la guerra.

El Sí sin el No destruye nuestra satisfacción personal, y el No sin el Sí destruye nuestra relación con los demás.
Los necesitamos a ambos, y juntos. Porque Sí es la palabra clave de la comunidad, y No es la palabra clave de la individualidad. Sí es la palabra clave de la conexión, y No es la palabra clave de la protección. Sí es la palabra clave de la paz, y No es la palabra clave de la justicia. El arte máximo consiste en aprender a integrarlas, a unirlas en  matrimonio. Éste es el secreto para defender lo que sentimos y lo que necesitamos, sin destruir acuerdos importantes ni relaciones valiosas.

La manera en que decimos No puede, en ocasiones, parecer muy poca cosa; pero, con el tiempo, hace una enorme diferencia en nuestras vidas, en la vida de quienes nos rodean y en el mundo en general.

Al decir No cuando corresponde, nos estamos haciendo un regalo. Estamos protegiendo a alguien o algo que valoramos mucho. Estamos creando tiempo y espacio para algo que deseamos. Estamos cambiando la situación para mejor, y preservando a nuestros amigos, colegas y clientes.En síntesis, estamos siendo auténticos con nosotros mismos. Mediante la práctica sencilla y diaria del No  positivo estamos colaborando con nuestra calidad de vida, nuestro éxito en el trabajo y nuestra felicidad en el hogar. Es un regalo que nos debemos.

Pero decir No también puede ser un regalo para el otro. “Dime que sí, dime que no, pero dímelo ahora”, es un refrán muy conocido. El otro suele preferir una respuesta clara, aunque sea un No, en lugar de la indecisión.
Un No le permite avanzar y tomar sus propias decisiones.

Lo cierto es que un No positivo puede unirnos más al otro, en una relación más auténtica. Pero si no le decimos la verdad, aunque sea un No, tomará distancia porque siempre habrá algo importante que permanecerá silenciado entre nosotros.

Decir que No es un regalo para nosotros, para el otro y hasta para el todo más grande. Imaginemos, por un momento, un mundo en el que los No positivos fueran la norma y no la excepción:

■ En el hogar, los padres que ejercitan No respetuosos con sus hijos verían luchas mucho menos destructivas, y los hijos serían menos malcriados y más felices, como suelen ser los niños cuando crecen con límites firmes y respetuosos. Quienes mantienen relaciones conflictivas descubrirían que su matrimonio y sus amistades tienen mayores posibilidades de éxito.

■ En el trabajo, los ejecutivos que saben decir No harían una mejor tarea a la hora de mantener a sus  organizaciones estratégicamente focalizadas. Los responsables de los departamentos de finanzas, legales,  información y recursos humanos, que habitualmente tienen que decir No a sus clientes internos, harían un aporte más efectivo a los objetivos estratégicos de la organización. Los vendedores, que saben cuándo y cómo decirles No a sus clientes, se sentirían respaldados cuando lo hacen. Y todos tendrían más autoridad para encontrar el punto de equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

■ En el mundo en general, si los líderes y las naciones supieran decir No de manera positiva, la gente  defendería lo que es correcto para llegar a soluciones constructivas. El resultado sería más conflicto, sin duda, pero habría menos guerras y más justicia.

■ Por fin, la Naturaleza sería la primera beneficiaria, porque todos sabríamos decir No a los excesos que amenazan el medio ambiente, del que dependemos nosotros y las futuras generaciones. La vida, en síntesis, sería mucho más feliz, sana y sensata.

No cabe duda de que para pronunciar un No positivo hace falta coraje, visión, empatía, fortaleza, paciencia y persistencia. Para cambiar los viejos patrones hace falta práctica. Afortunadamente, cada uno de nosotros tiene muchas oportunidades para practicar cómo decir No todos los días. Tómenlo como un ejercicio. Están desarrollando el músculo del No positivo. Con ejercicio diario, ese músculo será cada vez más fuerte. Con práctica y reflexión, cualquiera puede mejorar mucho en el arte de decir No. Les deseo el éxito que sólo llega cuando somos auténticos con nosotros mismos y respetuosos de los demás.

Por William Ury


ESPACIO DE LECTORES: 18 Comentarios
Comentarios:
Agustin Rubino dice:
Febrero 4 de 2010 a las 12:25 hs.
Que cosa tan complicada el aprender a decir No, en un 90% de las personas actualmente abandonan en NO para valerse solo del Si para poder agradarle y seguir siendo aceptados por la sociedad. Pero es de muy mediocre y de poca actitud avocase solo al SI, uno debe ser capaz de logara alcanzar esa respuesta que tanto queremos decir y nuestro propio entorno nos lleva a decir algo que en verdad no queremos decir. En mi cuestión personal, me resulta inmensamente imposible logar decir un NO positivo y que seguramente a muchos también no lo logran; por ese gracias a este libro las personas pueden tienen la capacidad de poder llegar a ese No. Que le permite estar bien con uno mismo y con el resto de la comunidad en todos los ámbitos de la vida. Muy bueno el articulo.
jrc dice:
Septiembre 24 de 2009 a las 14:02 hs.
Sería interesante ver si ahora tiene un nuevo libro que incluya estas consideraciones... Alguien sabe?
mvea dice:
Septiembre 24 de 2009 a las 12:29 hs.
Hubo alguno que estableció una relación forzada y por lo tanto no conducente entre este este saber decir NO en una negociación y los NOs de los 10 mandamientos que no son ninguna negociación... son un establecimiento de pautas. Mezclar las cosas no ayuda a esclarecerlas.
Carlos CASTRO dice:
Agosto 12 de 2009 a las 08:53 hs.
Es muy bueno el ejemplo de Cobos, a este respecto. No deseo extenderme ya que Antonia Irene, el 29 de Junio, lo expresó claramente.Sin duda, desde mi punto de vista, uno de los más concretamente claros ejemplos de este tema, es el expresado por el colega boliviano Hugo Siles Espada, el 21 de Abril.En síntesis, decir "no" es contener dentro de antinaturales, pero favorecedores (por equitativos) límites, las aspiraciones, pretensiones o ambiciones de casi todo ser humano, las que siempre se encuentran bajo intento de desborde por el naturalmente humano: "quiero más" (y si fuese posible "quiero TODO para mí"), a efectos de ubicarlas en un punto equitativo, de justa distribución y que no perjudique a nadie, o al menos (si perjudica) que sea lo menos dañino posible para todas las partes.Por eso me pareció bueno el ejemplo de "Los 10 Mandamientos". Cada uno hará un buen análisis al respecto.Recordemos cómo nos lideraban y enseñaban nuestros padres con el NO. Cómo lideramos, educamos y ubicamos en su justa posición y ambiciones, a nuestros hijos. Y cómo (al no tener que liderarlos, sino sólo "malcriarlos" y hacerse querer) decimos casi todo que sí a nuestros nietos, casi del mismo modo que lo hacían nuestros abuelos.SÍNTESIS FINAL: Decir que si la mayor parte del tiempo, o en la mayoría de nuestras negociaciones, parecería indicar que hemos arribado a la actitud de Abuelos, quizás porque sabemos que nos queda poca vida, nos importa poco liderar, damos a entender "pues sí hagan como quieran" (total: "después de mí... la inundación").Usar acertada, inteligente, adecuada y equitativamente el NO, deja la impresión de que quien lo hace, da a entender: "DESPUÉS DE ESTA NEGOCIACIÓN HAY VIDA, Y DEBERÁ SER EQUITATIVA". Tengo la plena convicción que el Vicepresidente Julio COBOS, de Argentina, en el momento de dar su "NO POSITIVO", dio esa posibilidad a todos los Argentinos, ante la desmedida ambición familio-grupal de los Kirschner. Es un claro ejemplo contemporáneo, no solo de los beneficios del NO POSITIVO, sino fundamentalmente de lo dificil de llevarlo a cabo, tanto como de las dificultades que muchas veces provoca.Me gustaría escuchar un NO POSITIVO como respuesta: ¿ FUI EXTENSO?... carloscastro50100500@hotmail.com
Ricky Miccino dice:
Agosto 6 de 2009 a las 19:13 hs.
Excelente articulo. Viene via endovenosa?
Pilar CF dice:
Agosto 6 de 2009 a las 07:38 hs.
Me gusto mucho este artículo, ya que me cuesta muchas veces decir que NO a los clientes porque siento que tengo como un compromiso...Tendré que ponerme a practicar este NO positivo.
Norma Mareco dice:
Agosto 5 de 2009 a las 13:05 hs.
La verdad que el articulo me encantó. Yo soy una de esas personas que tiene un No en la punta de la lengua siempre. Pero es totalmente cierto que el saber decirlo HACE la diferencia.
Diego dice:
Julio 20 de 2009 a las 15:21 hs.
Leí el libro, muy interesante.
DeagleMarketing dice:
Julio 13 de 2009 a las 07:08 hs.
interesante, no conocia a esta persona, gracias HSM
Elio Bustos dice:
Julio 2 de 2009 a las 15:43 hs.
Los videos de HSM sería de excelente utilidad y mucho mas masivos si fueran subtitulados. No les parece...
Antonia Irene Husulak dice:
Junio 29 de 2009 a las 21:49 hs.
Me parece buenísmo el artículo, cuando lo leí lo relacioné con el voto no positivo de Cobos. Creo que por eso mucha gente vio en él una gran oportunidad de contar con un Liderzasgo firme con su convicción y suave en la forma. El arítuculo es una traducción conceptual de ese hecho que nos ocurrió en la Argentina el año pasado y Dios quiera que vayamos por ese camino de las convicciones antes que los acomodos y genuflexiones.
Mario Manzo dice:
Abril 23 de 2009 a las 20:28 hs.
Muy bueno el artículo. Yo lo practico todos los dias en los distintos ambitos. No sabía que lo estaba aplicando. Gracias
Hugo Siles Espada de Bolivia dice:
Abril 21 de 2009 a las 14:52 hs.
Los 10 mandamientos están bañados de un "no" .. "no mataras ...no desearás ..." como paradigma de liderazgo de Dios en nuestras vidas.
Gabriel Guerra dice:
Abril 16 de 2009 a las 08:30 hs.
Buen camino el de Ury. Había que sacudir el escenario de la crisis. Hace varios años, tuve que negociar en Japón con un colega (japonés) de la casa matríz. Me recibió en una sala donde había además otras tres personas en la misma mesa pero algo alejadas. El único de ellos que habló fué el colega. Los otros tres estaban ahí solo para aprender a negociar. Nunca usó el "NO". Cuando tenía que decir NO contestaba mis intervenvciones con un "lo que nosotros podemos hacer es . . " . Así recibí una de mis mejores lecciones de negociación efectiva.
Veronica Corba dice:
Marzo 27 de 2009 a las 13:51 hs.
CUando dicto cursos sobre liderazgo abordamos el tema del "no" para liderar. Se conduce con el "no", me han dicho mis maestros, nunca con el "si". Sin embargo, las personas suelen creer que pondrán a su equipo en su contra o de desmotivarán con una negativa. Y eso es solo un temor sin fundamentos. Para GANAr- GANAR hay que buscar un equilibrio. Excelente articulo.
Mariano de la Riestra dice:
Marzo 11 de 2009 a las 06:14 hs.
El aprender a responder "NO" es más que un dificil aprendizaje, es parte de la evolución y crecimiento de las personas. Es una de las diferencias de aquellos lideres que perduran. Esta columna lo enseña de una manera muy positiva, intentar decir NO entre dos SI, creo que invita a pensar, analizar y hace justamente al proceso de formación de las personas.
Elio Bustos dice:
Febrero 24 de 2009 a las 12:46 hs.
El aprender a decir No es el el más duro de los aprendizajes. A todos nos gusta agradar. Pero si lo logramos estamos cerca de la felicidad, no solo en el plano laboral. El dinero va y viene, nosotros no.eliobustos@grupo-bp.com.ar
cf dice:
Febrero 12 de 2009 a las 06:05 hs.
un gran negociador
<< 1 de 4 >>
Enviá tu comentario
  Nombre Código  
  Comentarios  
HSM no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite. HSM se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes vigentes.
HSM Argentina S.A
Echeverría 874, Piso 1 C1428DQF
Buenos Aires, Argentina
Tel. (54) 11 4110 6000
info.ar@hsmglobal.com
Reciba el mejor contenido de management en nuestra newsletter mensual